Ustedes dos me sorprenden. ¿Qué puedo decir de toda esta discusión?
Definitivamente no tengo un ranking en mi vida, es decir no sé qué es más importante que qué; tengo, sin embargo, un “procedimiento” de vida, una “escala” como la llama Ovidio, con la cual espero alcanzar mi felicidad… muy bien ha recalcado Javier que mi carrera es solo un lado de esa escala, hay incontables elementos en mi escala que componen mi felicidad, es por eso que nunca seré feliz, pues sé que nunca podré sentirme completamente satisfecha de todos esos elementos. Para rematar, no solo esa escala está en constante evolución sino que en siempre está llena de incertidumbres, unas más punzantes que otras. Y en este momento de mi vida, la que más me angustia es precisamente mi carrera (o mi vida académica) y es por eso que escribo sobre ella.
Aunque no le parezca a Ovidio, pienso que en esa escala tambaleante sí hay algunos peldaños sólidos y unos son enseñar, y cambiar vidas. “Cambiar vidas hacia qué?” se pregunta Ovidio. Es una excelente pregunta. Yo no sé, claramente no busco cambiar vidas imponiendo mi concepto (por aprendido o inherente que sea) de lo que es una mejor vida. Digamos que solo quiero hacer vidas diferentes, y ojalá mejores.
El hecho que mi ex alumno haya encontrado su vocación, es un buen ejemplo. Que esa vocación sea la economía es otra cosa. Quizás debí mencionar que durante ese curso también cambie otra vida, que decidió que su vocación NO era la economía, sino el diseño. Esta niña había estudiado economía por presión de sus papás, pero logré convencerla de que debía buscar su sueño… ella perdió el curso. Se preocupaba más por hacer las tareas bonitas, los gráficos con colorcitos, etc, que en efectivamente hacer la tarea. Pero tuvo el valor de enfrentarse a su padre, y dejó la economía para siempre.
Es cierto que con cosas tan simples como una mirada se cambia una vida y yo estoy aquí complicándome tratando de hacerlo a través de una carrera/trabajo/vida satisfactoria etc. Pero bueno… sí quiero una carrera que me dé esa oportunidad, ese es otro concepto clave de la escala.
En fin. Siento mucho si mi interpretación de Ovidio estuvo llena de mal interpretaciones. Esto es lo que puedo decir, además de ¡gracias! por tan apasionada discusión.